Inicio » Blog » General : Abogado penalista: cinco claves de éxito del especialista en Derecho Penal Económico

¿Qué es un abogado penalista y qué hace?

La función del abogado penalista está estrechamente unida al derecho a la presunción de inocencia y al derecho de defensa consagrados en el art. 24.2 de nuestra Constitución. En virtud de los mismos, ha des ser quien acusa de un delito (el Ministerio Fiscal o las acusaciones particular o popular) quien pruebe la responsabilidad penal de la persona acusada por dicho delito, más allá de toda duda razonable y en un procedimiento judicial reglado y contradictorio en el que el acusado sea defendido con igualdad de armas, es decir por letrado.

El abogado penalista se encarga de dicha defensa o, alternativamente, de la acusación particular o popular.

La misión de un abogado penalista no es estrictamente “ganar” sino, en primer lugar, asegurar a su representado un tratamiento procesal ajustado a la ley, es decir un procedimiento impecable, sin tacha, con pleno respeto de sus derechos y de las reglas del proceso.

Además, es misión del abogado penalista lograr que los hechos que se declaren probados incluyan todos los aspectos que puedan favorecer a su cliente, ya esté en el lado de la defensa o de la acusación.

Y, por último pero no menos importante, en su papel de abogado defensor, el abogado penalista debe impedir que se condene a su cliente si caben dudas razonables sobre su conducta o sobre las intenciones que le movían cuando la realizó.

La actuación del abogado penalista en el juicio penal

En la fase de instrucción

El abogado penalista, en su función de defensor, debe procurar en la instrucción desvirtuar los hechos constitutivos de la denuncia o querella y/o su carácter delictivo, procurando así el sobreseimiento y archivo del procedimiento y la no apertura de juicio. Si no ve factible el sobreseimiento, ha de administrar bien sus bazas, guardando las mejores o más contundentes para el juicio oral, tratando así de minimizar la capacidad de reacción de la acusación.

Si, por el contrario, representa a la acusación particular o popular, ha de conseguir, como primer objetivo, que la instrucción termine con apertura de juicio oral y no con el sobreseimiento de las actuaciones. Para ello ha de poner de manifiesto evidencias del carácter indiciariamente delictivo de los hechos que señale como tales. Además, ha de procurar la incorporación al procedimiento de evidencias suficientes para sustentar su escrito de acusación previo al juicio oral.

En el juicio oral

Además de poner de manifiesto cualquier vulneración de orden procesal, la misión del abogado penalista en el juicio oral es convencer al tribunal de su tesis, que obviamente será todo lo favorable posible a los intereses de su cliente. Y su tesis ha de centrarse en dos ámbitos: los hechos que se discuten y la trascendencia penal de los mismos.

Dicho en cuatro líneas parece fácil, pero sin duda lograrlo requiere del abogado penalista una actitud muy proactiva en pos de lo que pretende y de un sinnúmero de aptitudes muy diversas: sin duda, conocimientos legales y, en el caso de delitos penales económicos, también mercantiles, fiscales y financieros, pero también experiencia, capacidad de análisis y a la vez capacidad de síntesis, sin desdeñar buena memoria, buena oratoria, elevada inteligencia emocional, agilidad mental, capacidad de repentizar, etc., etc., etc.

El éxito en un juicio oral complicado deja, sin duda, exhausto y vacío al abogado, por algo será.

En la fase de ejecución de sentencia

La asistencia al cliente del abogado penalista no termina en el momento en el que se dicte sentencia y esta devenga firme. En ese momento comienza la fase de ejecución de la sentencia, en la que su misión es clave para los intereses de su cliente, pues consiste en lo siguiente:

  • Reivindicar, en lo posible, la suspensión de la condena (ya sea ordinaria, excepcional, por gran enfermedad, por drogadicción, por solicitud de indulto o por presentación de recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional).
  • Ingreso en el centro penitenciario o centro de integración social más conveniente.
  • Tramitación de la libertad condicional lo antes posible.

¿Qué tipo de conocimientos y aptitudes necesita un abogado penalista especializado en delitos económicos?

Especialización en delitos económicos

Los abogados especializados en delitos económicos, además de dominar las normas procesales del procedimiento penal y los elementos sustantivos de la ley penal, debe conocer bien los aspectos puramente económicos y mercantiles que configuran los delitos en los que se proclama especialista: es decir, debe poseer amplios conocimientos sobre finanzas, fiscalidad, contabilidad, instrumentos financieros y bancarios, legislación mercantil, laboral, bancaria, de consumo y mercado, o de propiedad industrial e intelectual, por ejemplo.

A pesar del apoyo conveniente y, a veces, necesario, de peritos expertos en materias concretas, el abogado especialista en delitos económicos requiere de un plus de conocimientos y experiencia específico, que le permita acceder a elementos de juicio sólidos para comprender bien la situación y determinar la estrategia y actuaciones más adecuadas para encauzar el procedimiento penal en cuestión.

Empatía

Todo abogado penalista ha de tener una fuerte capacidad de empatía. Es importante que sea capaz de interiorizar la perspectiva de su cliente que, al estar sometido a un procedimiento penal, vive una situación límite y excepcional, que puede comprometer condiciones esenciales de su vida, como es su libertad de movimientos.

La capacidad de empatía no implica capacidad de simpatía. Esta no solo no se requiere, sino que suele ser contraproducente. En general, la actuación del abogado penalista debe conllevar una implicación, un compromiso con la causa de su cliente, pero no en absoluto emocional, sino exclusivamente racional, consistente en una comprensión profunda de la situación y de sus circunstancias y en la búsqueda y agotamiento de los ángulos más convenientes de actuación en el proceso para la mejor solución del asunto en favor de su cliente.

Cautela

También todo abogado penalista ha de aceptar que, a pesar de lo bien que pueda hacer su trabajo en un determinado asunto, el sistema judicial no es perfecto, que a veces falla, y que hay personas que son condenadas o absueltas injustamente.

El abogado puede contribuir a mejorar el sistema, pero no debe aspirar a que este sea infalible. Tanto el abogado penalista como sus clientes deben de estar preparados y mentalizados para reveses por ineficiencias o imperfecciones del sistema.

Investigación

Un abogado penalista ha de ser especialmente inquisitivo y nunca conformarse con la solución primaria o aparente de cualquier cuestión. Ha de seguir profundizando, preguntándose y preguntando, en suma investigando.

La curiosidad, la búsqueda de los detalles nimios, la insistencia, el inconformismo, son fuente de argumentos y evidencias claves para dar la vuelta a casos imposibles.

CategoryGeneral